Descansando en el Señor en la Tierra 

Dios es el Señor inmutable 

Nunca debemos subestimar a Dios, ¡porque Él es DIOS! Él es SEÑOR de todo, y solo en Él encontraremos verdadero descanso y paz. El creador de este mundo en su Palabra nos recuerda que El no cambia: 

Malaquías 3:6 “Yo, el Señor, no cambio” 

Mientras las naciones suben y caen, la Palabra de Dios permanece firme: Salmo 33:12 “Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor” 

En tiempos de incertidumbre o angustia, debemos esperar pacientemente en el Señor, confiando en que Él será nuestro refugio. 

Salmo 37: 7 

El ejemplo del libro de los Jueces 

Se basa en el período histórico de Israel que va desde la muerte de Josué hasta el ministerio del profeta Samuel, cuando el pueblo repetidamente se apartó del Señor y “cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 17:6)

Durante esos años difíciles, Dios levantó una serie de jueces para corregir al pueblo y traerlo de vuelta a Su camino. Estos jueces eran más que árbitros; eran líderes espirituales y libertadores que guiaban a Israel a la victoria con el poder del Espíritu de Dios. 

Cuatro de ellos mencionados también en Hebreos 11: 32-34, Gedeón, Barac (junto con Débora), Sansón y Jefté, todos ejemplos de fe que procuraron dar descanso y restauración en la tierra. 

Hablemos de cada uno de estos hombres y veamos cómo el SEÑOR Dios restauró la paz en la tierra cuando su pueblo se volvió a Él como SEÑOR y descansó en Él. 

Gedeón: Confianza en la presencia de Dios 

Durante la opresión de Madián, estuvieron oprimidos por 7 años Jueces 6:1 Gedeón dudaba de su capacidad para liberar a Israel, pero el Señor le dijo: 

Jueces 6:14-16 “Ve con esta tu fuerza… ¿no te envío yo?… Yo estaré contigo.” 

Esa promesa,“Yo estaré contigo”, fue la clave de su victoria. Con solo 300 hombres, Gedeón derrotó a un ejército innumerable, mostrando que la fuerza viene de Dios, no del número ni del poder humano.

Tras la victoria, Gedeón rechazó que el pueblo lo proclamara rey: 

Jueces 8:23 “No seré vuestro gobernante… el Señor reinará sobre vosotros.” Jueces 8:28 El resultado: 40 años de descanso en la tierra. 

Débora y Barac: Fe compartida y liderazgo obediente 

En tiempos de opresión bajo los cananeos, Débora, profetisa y jueza, escuchó la voz de Dios y llamó al comandante Barac a liderar al pueblo en batalla. 

Jueces 4:6-7 “¿No te ha mandado el Señor…? Yo entregaré al enemigo en tus manos.” 

Ambos actuaron con valentía y fe, creyendo que Dios peleaba por ellos. Tras la victoria, cantaron juntos un himno de alabanza, reconociendo que el Señor había hecho posible la liberación: 

Jueces 5:1-3 y Jueces 5:12“¡Despierta, Débora, despierta! ¡Levántate, Barac!...” 

Jueces 5:31 De nuevo, el resultado fue 40 años de descanso en la tierra. Ya que habian estado por 20 años oprimidos Jueces 4:1 

Sansón: El poder del Espíritu de Dios 

Israel estuvo oprimido por los filisteos durante 40 años, Jueces 13:1, hasta que nació Sansón, consagrado como nazareo desde el vientre de su madre. El Espíritu del Señor comenzó a moverlo desde joven, capacitándolo para derrotar al enemigo con una fuerza sobrenatural. 

Jueces 15:14-16 Aunque Sansón era impulsivo, su fe era total. Cuando fue atado por su propio pueblo y entregado a los filisteos, el Espíritu del Señor vino sobre él, rompió sus ataduras y derrotó a mil hombres con una simple quijada de asno. 

Jueces 15:20. Sansón fue juez de Israel por 20 años. A través de su vida se muestra que cuando el Espíritu de Dios actúa, ningún poder humano puede resistirlo. 

Jefté: Dedicación total al Señor 

Jefté fue un guerrero rechazado por ser hijo de una prostituta, pero Dios lo usó como libertador cuando los amonitas oprimían a Israel. Antes de la batalla, proclamó que el Señor era el único juez verdadero y confió en que Él daría la victoria. 

Jueces 11: 27-31

Su voto , ofrecer a quien saliera primero de su casa al regresar victorioso, representó su entrega total a Dios. Cuando su hija salió a recibirlo, ella misma aceptó dedicarse por completo al servicio del Señor, mostrando una fe profunda y obediente. 

Así, por medio de Jefté, Israel volvió a tener descanso. 

Lección de fe 

Todos estos hombres y mujeres hicieron dos cosas esenciales: 

1. Reconocieron la soberanía del Señor sobre sus vidas. 

2. Creyeron/Confiaron plenamente en Él. 

Su fe los llevó a actuar con valentía y obediencia, y como resultado hubo descanso, paz y restauración en la tierra. 

La fe perfecta de Jesucristo 

El mayor ejemplo de todos es Jesucristo, quien reconoció plenamente la autoridad de su Padre y creyó y obedeció hasta la cruz. 

Su entrega fue el sacrificio perfecto: 

Juan 2:17 “El celo por tu casa me consumirá.” 

Él se ofreció completamente por nosotros para que hoy podamos vivir como sacrificios vivos, no muertos, consagrando todo nuestro ser a Dios: 

Romanos 12:1 “Presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios.” 

La fe de Jesús, la fe que confía sin reservas, que ama, obedece y entrega todo, es el modelo que debemos seguir. 

Aplicación final 

La medida de fe que Dios nos ha asignado hoy es la fe en Jesucristo. 

Ninguna fe, ni de hombre ni de mujer, será jamás mayor ni más adecuada para el desafío que enfrentamos. ¡Qué regalo tan inmenso! 

Al creer y descansar sobre la roca firme de la obra consumada de nuestro Señor Jesucristo, y honrar a nuestro Dios y Padre con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas, puede haber descanso en el Señor en la tierra en nuestro tiempo. 

¡Que ese día sea HOY, bendito sea Dios!

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